viernes, 29 de julio de 2022

EL ODIO A DIOS.

Cuando nos han hecho creer que Dios es un ser justo y de infinita bondad y vemos la injusticia y maldad que reina en el mundo, es lógico un cuestionamiento.

Una persona que no ha tenido suerte en la vida, que ha sido un desgraciado carente de la gracia que Dios le ha dado a otros, para lograr sus objetivos casi sin esfuerzo y así llegar a ser felíz, mientras él no ha recibido nada bueno a cambio de su esfuerzo,  puede enojarse con Dios? 

La respuesta es sí y no solamente puede sino que tiene derecho y hasta la obligación de enojarse con Dios.

Es una reacción lógica, y justa, qué un Dios justo la valoraría como una reacción noble.

Por el contrario, sumirse en esa situación es no valorar lo bueno merecido. y despreciar totalmente una condicion básicas de todo ser humano qué es justicia.

Pero la religión nos enseña mal, y es contradictoria con la propuesta de un Dios justo. Nos obliga a ser sumisos y aceptar lo que Dios manda con la excusa de que todo mal puede haber ocurrido, para evitar un mal mayor.

Esa excusa no convierte a Dios en justo y bueno, ya que el mal y la injusticia han caído sobre la persona que no lo merecía.

Paradójicamente el odio a Dios es justo, es un sentimiento de rebeldía ante un hecho injusto e inmerecido.

El odio a Dios en la adversidad, es tan genuino cómo el amor a Dios en la complacencia.

El Dios real, a diferencia del Dios que presenta la religión, bien puede despreciar la sumisión de los hipócritas, y valorar el acto de rebeldía a una injusticia, ya que es el mismo Dios quien generó el acto de injusticia y la rebeldía de quién la ha padecido.

En verdad es el mismo Dios quien se premia y castiga, pero es el hombre el que siente el placer o el dolor.

Con este nuevo conocimiento ya sabemos que el odio a Dios, como el amor a Dios, no tienen otro destino que nuestro sentimiento, ya que somos quienes semtimos. Para Dios es solamente un juego.

Todo lo que vivimos y sentimos obedece al programa del universo, la suerte lo es todo. El destino está marcado.

Nadie quiere un mala vida, todos queremos lo mejor, pero por más que esfuerzo y pretenciones que se tengan para lograrlo, no todos llegan, sino el que tiene la suerte de llegar, simplemente porque estaba en su destino, y no como consecuenvia de sus actos, buenos o malos, lógicos o ilógicos.

Se puede planificar un proyecto casi a la perfección, pero un imprevisto puede arruinar el resultado final. Eso es la suerte, el destino, y la consecuencia de un universo programado.



 



9

  PARDISMO, O PARDOISMO.


Dios y todo, Dios y nosotros, Dios y yo.

Al margen de todo lo que los religiosos nos puedan decir, Dios es una experiencia personal. Cada uno de nosostros es una manifestación de él. Si alguno fue, o es, nombrado ser divino, todos lo somos. Todo es divino, o nada lo es.

La "Divinidad" es algo especial, sobre natural, pero ocurre que como no hay dos igualdades en el universo, todo es especial, y todo es natural, no existe lo sobre natural.  Las "diferencias" confirman la existencia de Dios, si todo fuese lo mismo, si todo fuese igual, todo sería uno, es decir el concepto ideal de lo absoluto, y por lo tanto no existiría. 

La diferencia marca el "Bien" y el "Mal", y lo que más nos interesa, es que marca el "Placer" y el "Dolor". 

El Pardismo, o Pardoismo, es una visión distinta de Dios porque ve al Dios real y no al que nos cuentan los religiosos.

EL cristianismo, en todas sus derivaciones, repite sistemáticamente: “Dios nos ama”, y habla de su infinita bondad, pero muchas veces nos preguntamos si realmente Dios nos ama, porque en verdad mucho no se nota. Todos somos testigos de la realidad que nos toca vivir. Todos somos testigos de la crueldad de Dios.

En lo personal, puedo decir que Dios no me ama sino que me odia, y seguramente lo hace porque descubrí que no es un "ser de infinita bondad", razón por la cual yo también lo odio. Sin saberlo todos son Pardoistas.  Quién no ha odiado a Dios alguna vez?

          Si Dios fuese "Infinitamente Bueno" 

            la posibilidad  del  "Mal" sería  0.  

En el mejor de los casos Dios puede ser un bromista que se ríe de nosotros, especialmente de mi, y cada uno podrá decir lo mismo, pero creo que está lejos de ser un cómico que nos divierte y se divierte, más bien es un "ser" diabólico que lo disfruta.

Si todo pasa porque Dios quiere, es él quién hace que lo odie, y ésta es una de sus manifestaciones.

Otra de las tantas manifestaciones de "Dios" es el universo mismo, y se debe tener en cuenta que para el universo no hay errores, "todo está bien" porque todo es un proceso. Por ejemplo, que existan explosiones en el sol está “bien” porque es su funcionamiento, pero que exista una explosión en la casa que uno construyó con esfuerzo está “mal”. eso es así para nosotros, pero no para el universo, es decir no para Dios.

Al contrario de lo que dicen los cristianos a Dios no le importa lo que al hombre le pasa, porque eso también es un proceso, y esa es la causa de que algunos la pasen, bien o mal, sin importar si han hecho el bien, o el mal, al prójimo. Todos podemos ver que los delincuentes tienen suerte, no todos los que las hacen las pagan. Muchos hacen mucho daño y la pasan muy bien. Otros con una vida de bondad para los demás, han pasado, o pasan momentos de dolor inmerecidos, quizás cumpliendo con el mandato Bíblico, "Pagarán justos por pecadores".   

Cuando se observa y finalmente se reconoce que los cristianos están equivocados en su visión de Dios, y que realmente Dios es malo, entonces todo cierra. Ahora podemos comprender por qué nos pasan las cosas malas que no queremos que nos pasen, aún habiendo hecho un buen mérito para que lo bueno nos suceda. 

Todo se corresponde con el programa del universo, y no por otra causa, ya que el mismo Dios es el "programador", y para ser más preciso "Dios es el mismo universo", lo que he humildemente he llamado "Universototal", que es todas las manifestaciones posibles de existencia, un universo autoprogramado.  El universo de nuestra realidad es una manifestación de Dios, por lo cual mucho podemos saber de él sin necesidad de recurrir a un profeta, o sacerdote ya que solo nos dirá lo que le conviene.

Yo no creo en la existencia de Dios, sino que afirmo su existencia, y su maldad. El mal existe porque existe la capacidad de sentir dolor, sin dolor no hay mal, y el mal está puesto por Dios. En el universo de los opuestos el bien es para Dios y el mal es para quien tenga capacidad de sentir dolor.

Cuantas veces imaginamos algo y luego lo vemos. Cuantas veces pensamos que Dios es malo y lo comprobamos, esto no lo queremos aceptar pero así es. Dios quiere que lo sepamos, y a alguno de nosotros se nos ha revelado, como en mi caso con la fuerza del “odio” que es la fuerza más poderosa que existe. Aunque las consecuencias no sean buenas el odio puede hacer que un hombre se enfrente a un león que ha comido a su hijo. Pero si el odio es mayor que la fuerza física del león puede derrotarlo porque la energía en juego es mayor.

Según los cristianos Jesucristo fue tentado por Satanás para poseer los reinados del mundo, y finalmente así fue. Entonces Jesucristo pacto con el demonio, o el mismo Jesucristo es el hijo de Satán.

La liberación no es la sumisión, sino que es la rebeldía. Pero no sólo por ser rebelde, sino porque la rebeldía sea consecuencia de una causa justa, y las única causa justa no es entre los hombres, sino entre los hombres y Dios, porque los hombres son víctimas de Dios. El odio entre los hombres es voluntad de Dios.  No debe haber guerra entre los hombres, el hombre contra el hombre, sino guerra entre los hombres y Dios, los hombres contra Dios. 

Jesucristo dijo: "No penséis que he venido a traer la paz sino la espada". Pero la espada no debe ser contra el hombre sino contra Dios, y el mismo Jesucristo quién vino a destruirnos.

La gente está adorando a Satanás y no lo sabe, Jesucristo vino disfrazado de cordero. Amar a Dios tiene la altura de la bajeza. Quién ama a Dios lo hace por su propia conveniencia, esperando recompensa. Quién predica también espera recompensa, por eso existen los predicadores, son cómplices del pacto con Satanás entregándole a los hombres en sacrificio. A los interesados, sacerdotes y predicadores, que dicen venir a salvar tu alma ni respeto. Está en el programa que eso ocurra ya que vienen para alimentar el espíritu de Dios, así como nosotros criamos nuestro ganado para alimentarnos.  

La Biblia habla de revelaciones cumplidas y por cumplir. Si las voces de los hombres son más fuertes que la de uno solo, la de éste no se oirá, y su razón quedará guardada, y saldrá a la luz cuando las evidencias la iluminen. Las mayorías no siempre tienen razón y solo unos pocos serán los elegidos.

 Si Jesucristo vino a la tierra a decir que Dios es bueno, y muchos lo creen. Yo he venido a la tierra a decir que Dios es malo aunque pocos lo crean, aunque pocos lo entiendan, y sobre todo aunque pocos lo acepten.

Todo lo que pasa es por "voluntad" de Dios, dicho de otro modo es lo que está programado en el universo, inclusive la propia voluntad de Dios. Nada escapa a la primera de mis leyes: "La Ley del Universo Programado", es decir, a Dios no ,le queda otra que ser malo porque está programado así: "Todo termina por destruirse". En la construcción está el "bien" y en la destrucción está el "mal". "Siempre es necesario destruir algo para construir otra cosa", y no debería ser así. "Dios construye para poder destruir", estas son otras de mis leyes, de un total de 555.

Cuando se le pregunta a un religioso por qué Dios permite las tragedias, o más aún, por qué permite que Satanás continúe haciendo el mal, ellos responden que Dios le dio advertencia y libre albedrío para decidir el buen camino o el malo, y que las tragedias son por desobediencia a Dios. Pero, lamentablemente debo decir que el “libre albedrío” no existe. Nadie maneja su ocurrencia, las soluciones a los problemas que se nos presentan no aparecen con los problemas, pueden tardar mucho tiempo en aparecer, se nos ocurrirá cuando se nos “encienda la lamparita” pero no sabemos cuando.

Los religiosos para defender el “libre albedrio” dicen que Dios sabe lo que el hombre va a decidir, pero que no es él quien lo guía, sino que es una decisión propia de la persona.

Lamentablemente los religiosos vuelven a equivocarse, que Dios sepa lo que el hombre va a hacer es porque el mismo Dios  lo hace, dicho de otro modo es el programa que nos lleva por un camino. El “destino” está marcado, aunque algunos crean hacer su camino. Los que dicen que han cambiado su destino es porque el cambio ya estaba en el programa. 
No todos están programados para entender que Dios es malo y aceptarlo, por el contrario está programada la idolatría y sumisión a Dios, porque ese es su juego, así como el de advertirle a algunos  que no es verdad lo que los religiosos dicen en cuanto a su Justicia, Razón y Bondad.
 Así como hoy descreemos de los Dioses Griegos, quedando sólo la "Mitología Griega", mañana no existirán creyentes de ninguna religión, y será otra mitología.